Duna
2005

El Grupo Ecologista Mediterráneo premia con sus menciones DUNA la fuerza de la movilización social:

Un año más, y ya van 19, el Grupo Ecologista Mediterráneo ha designado a los ganadores de los Premios DUNA, un galardón instituido a mediados de la década de los ochenta para designar a aquellas personas, instituciones y empresas destacadas por su defensa del medio ambiente y el patrimonio, por su aportación a un desarrollo sostenible, o por el buen uso de los recursos naturales de la provincia.

Al mismo tiempo, el GEM concede las Menciones CARBON, una forma de destacar actitudes o acciones negativas que van en contra de las buenas prácticas ambientales que entendemos como la forma más adecuada de buscar el desarrollo en nuestra provincia.Como cada año ha sido una labor ardua, ya que se presentaron por parte de los socios del grupo numerosos candidatos a recibir los Duna. Menos satisfactorio ha sido comprobar que también existe una considerable nómina de candidatos al Carbón, porque se mantienen aún, en pleno siglo XXI, actitudes irracionales que se convierten en amenazas para nuestro futuro y el de nuestra tierra.

Tras las deliberaciones realizadas, estos son los tres “DUNA” concedidos este año:

  1. Colectivo en defensa del Castillo de Vélez Blanco:

    El trabajo desarrollado por esta plataforma ciudadana ha conseguido integrar en el patrimonio público andaluz un monumento tan emblemático como es el Castillo de Los Vélez, ubicado en Vélez Blanco y sin duda uno de los máximos exponentes de la historia en nuestra provincia. De propiedad privada, las intervenciones en el castillo se habían visto siempre condicionadas por esa condición, existiendo un riesgo cierto de que las inversiones públicas dejaran de lado el monumento.

    Ante esa perspectiva un grupo de personas de la zona constituyeron esta asociación, en reunión celebrada en la Casa de Los Arcos de Vélez Blanco. En una tierra tan poco dada al asociacionismo como la nuestra, lograron reunir a 70 personas y asumieron el compromiso de abanderar la defensa de un monumento único por sus características, situación y profundo significado en la historia de la comarca de Los Vélez.

    Su trabajo fue coronado por el éxito y finalmente la Junta de Andalucía adquirió en propiedad el Castillo de Vélez Blanco, garantizándose de esa forma su uso público para todos los almerienses, y su puesta en valor como centro de la cultura de toda una comarca. Ese es el trabajo, el compromiso y el éxito que el Grupo Ecologista Mediterráneo quiere reconocer haciéndoles entrega de su premio DUNA.

  2. Plataforma Unidos por Baria:

    Las presiones urbanísticas que afectan a buena parte del litoral almeriense están en la base de la acción que queremos reconocer con el premio DUNA concedido a la Plataforma Unidos por Baria. Junto a Villaricos se encuentra el yacimiento de Baria, una antigua ciudad por la que pasaron fenicios, cartagineses, romanos y árabes, poblamientos esenciales para comprender nuestra historia y para explicar quién somos, cómo somos y de qué fuentes hemos bebido en el desarrollo de nuestra sociedad.

    Sobre ese yacimiento pretendió construirse algo tan prosaico como un aparthotel, un edificio que se asentaría en los cimientos de la historia de Villaricos, de Cuevas del Almanzora y de la propia Almería. En mayo de 2004, cuando más arreciaba la amenaza, nace esta Plataforma ciudadana que de inmediato se puso al frente de la exigencia para que el patrimonio arqueológico sirviera para algo más que servir de cimientos al aparthotel. De esa presión, basada en la lógica de la cultura y la historia, salió la declaración de Bien Interés Cultural del yacimiento, y su protección efectiva.

    Ganada la primera batalla, la asociación trabaja en la actualidad por convertir el yacimiento de Baria en un auténtico parque arqueológico, un centro de la cultura y de la historia, desde el que se difunda el conocimiento, que es la base del desarrollo armónico de cualquier cultura, de cualquier país y de cualquier territorio.

    Por ese éxito, por el esfuerzo realizado y por la nobleza de los objetivos propuestos, se les hace entrega del Premio DUNA.


  3. Promotores de la marcha en defensa del Cabo de Gata:

    La especulación, el urbanismo desenfrenado, el crecimiento insostenible y socialmente injusto de las construcciones en las costas almerienses han dado lugar a una situación que se percibe ya como auténtica alarma social. En ausencia de códigos éticos y de voluntad política, las organizaciones no gubernamentales se han posicionado con fuerza ante las agresiones constantes en contra del patrimonio ambiental de la provincia, y en especial de unas costas sometidas a constantes agresiones.

    Y como ejemplo de unidad en la acción ambietal, queremos reconocer la iniciativa de promover una Marcha en Defensa del Cabo de Gata, nacida de la aberración que supone la urbanización de El Algarrobico, un espacio protegido que a pesar de todo albergará un hotel de veinte pisos, al que se sumarán otros en un futuro no muy lejano, y unos 1.500 duplex. Una verdadera masacre en una de las zonas de playa hasta ahora vírgenes, que tanto han identificado a la provincia de Almería en los mercados turísticos.

    La brutalidad del proyecto de El Algarrobico no es, por desgracia, la única actuación de este tipo. Playa Macenas sucumbe bajo las excavadoras, los Acantilados de Aguadulce serán destruidos sin escrúpulo, las Salinas de Guardias Viejas están condenadas desde hace años, y los promotores y especuladores ya preparan otros proyectos que amenazan a nuestro litoral, a nuestra naturaleza, a nuestras vidas.

    Por ello hacemos entrega del Premio DUNA a los promotores de la Marcha en Defensa del Cabo de Gata, y lo hacemos extensivo a todos los que participaron en ella, formando parte o no de colectivos ecologistas. Ante la presión brutal que sufre la provincia en manos de la especulación, necesitamos la movilización social, voces que hablen y manos que se levantes contra la irracionalidad de la destrucción.

Como cada año los Duna tienen su contrapeso con los Carbones:

  1. Ayuntamientos de Carboneras, Mojacar, Garrucha, Vera y Cuevas del Almanzora:

    No son estos, sin duda, los únicos ayuntamientos de la provincia que se han echado sin miramientos en manos de los promotores inmobiliarios, pero sí constituyen un granado abanico de ellos. Situados en el litoral del levante provincial, pueden ser considerados los responsables de que los procesos urbanísticos se estén llevando por delante ese patrimonio público que son las costas, abigarrando zonas litorales de gran valor ecológico y paisajístico y generando problemas de infraestructuras y cunsumos de un agua de la que no disponen. Corresponsables de un crecimiento desordenado y fuertemente destructor de grandes áreas del litoral, se han convertido en un ejemplo más de lo que se considera turismo insostenible.

    Una cuestión especialmente grave por cuanto Almería tenía la oportunidad de no repetir los errores históricos de otras zonas costeras españolas. Sin embargo la ambición de unos pocos ha podido con la lógica y la dinámica del turismo sostenible que reclaman todos los expertos, y está propiciando un grado de destrucción intolerable e insostenible, que pone en riesgo algunos de los parajes más bellos del litoral español.


  2. Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía:

    Nuestro segundo CARBON de este año se va para el delegado de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Almería, como cabeza visible de una administración que no está siendo capaz de poner coto a los desmanes que se multiplican. Bien es cierto que para hacer frente a ello no cuenta con la colaboración del resto de administraciones, más preocupadas de sostener un crecimiento absurdo que en hacer valer las leyes que protegen el territorio.

    A Medio Ambiente le han colado proyectos aberrantes como el de El Algarrobico, el de Playa Macenas, la urbanización de los Acantilados de Aguadulce, el Parque de Innovación y Tecnología de Almería o la proliferación de invernaderos en espacios protegidos, sin que su capacidad de reacción haya sido la esperada de una institución pública creada básicamente para proteger el medio ambiente y ordenar el desarrollo en el territorio provincial. Entendemos que no sólo puede, sino que debe asumir el compromiso con el medio ambiente almeriense y no dejarse arrastrar por la dinámica de la destrucción, que para eso por desgracia ya tenemos muchas otras.

Durante el acto de entrega de los Premios se leyó un manifiesto: click.

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