31 años de reconocimientos

Un reconocimiento y un tirón de orejas, consolidados

El Grupo Ecologista Mediterráneo viene trabajando, desde su fundación en 1977, en la defensa del medio ambiente y la correcta planificación de los recursos naturales. Su principal ámbito de actuación se desarrolla en la provincia de Almería.

El Grupo Ecologista Mediterráneo viene trabajando, desde su fundación en 1977, en la defensa del medio ambiente y la correcta planificación de los recursos naturales. Su principal ámbito de actuación se desarrolla en la provincia de Almería.

Desde el año 1986, nuestra asociación instituyó la concesión de unas distinciones anuales denominadas PREMIOS DUNA, dirigidas a reconocer a personas, colectivos o entidades públicas o privadas que, a nuestro entender, han destacado por su labor en la preservación del medio ambiente, el desarrollo sostenible o la conservación de patrimonio histórico artístico, en la provincia de Almería.

Paralelamente, como reverso del citado reconocimiento, también se otorgan las MENCIONES CARBÓN, concedidas a quienes, desde nuestra perspectiva, han tenido una contribución negativa en la defensa del entorno.

Una selección apasionada

Ambas distinciones son elegidas a través de una asamblea extraordinaria de socios. Previamente, se establece un periodo donde, únicamente, los asociados del GEM, pueden presentar sus propuestas de candidaturas siendo necesario que lo argumenten por escrito.

El proceso de votación suele realizarse, de forma rotatoria, en un municipio de la provincia. La reunión se desarrolla en un contexto desenfadado no exento de apasionados debates. Los que han presentado propuestas exponen y argumentan sus razones. La asamblea valora los meritos y trayectorias de las candidaturas y se realiza la votación para los Dunas. Posteriormente se procede de forma similar para seleccionar las candidaturas al Carbón.

Con el fin de dar a la opinión pública almeriense, un sutil mensaje constructivo y alentador, siempre se opta por otorgar más Dunas (máximo tres) que Carbón (habitualmente uno, aunque en ocasiones es compartido).

Una simbolización en forma de pieza exclusiva y otra con sabor agridulce

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Desde hace años, a todos los que se les otorga la mención Duna, se les hace entrega en un acto público de una pieza exclusiva creada por la diseñadora almeriense Isabel Muñoz y realizada en mármol de Macael por la empresa Cuéllar Arquitectura del Mármol.

Con respecto a la mención Carbón, desde los inicios se opto por que la comunicación se canalizara a través de una carta acompañada de unos trozos de carbón del dulce. En la citada misiva, además de las razones que justifican la concesión, siempre les transmitimos nuestra esperanza de que en el futuro sean propuestos para un Duna (deseo hasta ahora no cumplido pero nuestra esperanza permanece inquebrantable).

Un acontecimiento que no pasa desapercibido

La entrega de los DUNA se realiza en un acto público con una considerable incidencia en la sociedad almeriense y cobertura por parte de los medios de comunicación.

La gala ha pasado por La Casa de la Cultura y la Juventud, el Teatro Apolo, el Salón noble del Circulo Mercantil, el Edificio del Antiguo Varadero -dependiente de la autoridad porturaria- y, en los últimos años, la Casa de las Mariposas de la Fundación Cajarmar.

Entre los asistentes hay representantes de diversas entidades públicas y privadas, cargos institucionales, distinguidos en anteriores convocatorias y, por supuesto, familiares amigos y compañeros a los que se les realiza el reconocimiento, simpatizantes y activistas por la conservación del medio ambiente, etc.

Presentadores de lujo

Sin disimular nuestra intención para conseguir que el acto de entrega de los Dunas tenga una considerable influenza mediática, el GEM ha conseguido traer a destacadas personalidades que, de forma totalmente desinteresada, han aceptado nuestra invitación para convertirse en presentadores y dinamizadores del acto.


En distintas convocatorias hemos contado con la presencia de: José Guirao, el ex director del Museo Reina Sofía y Director de La Casa Encendida y co-fundador del GEM; el biólogo Miguel Delibes de Castro, el cantante Manolo García (activo simpatizante del movimiento ecologista); el ya fallecido cantautor y diputado José Antonio Labordeta, el expresidente del Parlamento Vasco Juan María Atutxa, periodistas especializados en información medioambiental como José María Montero.

También nos han acompañado algunos de los presidentes que ha tenido Greenpeace, como Elena Fusté o Xavier Pastor (buen amigo del GEM que volvió a repetir años después como presentador de los Duna en su calidad de director ejecutivo de Oceana Europa); Carlos Pérez Siguier, Premio Nacional de fotografía; José Chamizo Defensor del Pueblo Andaluz; el portavoz de la Plataforma "Nunca Mais", creada a raíz del desastre provocado por los vertidos del Prestige Víctor Sanpedro; el cantante Miguel Ríos, el periodista Juan Luis Cano (componente del dúo Gomaespuma), entre otros invitados especiales se mostraron dispuestosa colaborar con el GEM.

Una cuidada planificación

Un acto de este tipo requiere una organización considerable: elección de fecha y lugar de celebración, gestión del presentador, estrategia de difusión, medios técnicos, recursos humanos, cronograma con la secuencia del desarrollo del acto... Todo ello para que los asistentes y homenajeados pasen un rato agradable sin olvidar que no somos una empresa especializada en organización de eventos y que barajamos un presupuesto casi simbólico. Aspectos compensados con un equipo de trabajo interno multidisciplinar, cohesionado, con experiencia, imaginación y excelentes contactos.

Valores añadidos al acto: Desde una sesión fotográfica de lujo al canapé

Proyecciones de imágenes de gran calidad; intervenciones breves y divulgativas realizadas, con soporte audiovisual, por expertos sobre diversos temas vinculados con el medio ambiente almeriense; invitación para que plataformas o colectivos ciudadanos que se han organizado para denunciar algún desmán urbanístico o algún otro impacto ambiental, expongan su perspectiva, así como interpretaciones musicales o teatrales suelen formar parte de la programación con la premisa de que la duración total no supere los 90 minutos.